Es cierto que siempre hay algo para decir; pero yo creo que la clave está en animarse a decirlo.
Yo creo que hasta el más caradura tiene cosas que no puede decirlas porque no se anima, pero cuando verdaderamente se anima a decir eso que tanto deseaba salir, siente que le sacaron una bolsa de papas de encima, creanme que me ha pasado y muchas veces.Pero las consecuencias no siempre son buenas, por ahí no nos importan tanto despues de todo, pero cuando uno se da cuenta de que hubiera sido mejor guardar ese valor para otra cosa, que no era necesario decir todo lo que tenia que decir, realmente desconfia de lo que tiene que decir y hasta hacer las proximas veces.
No sé realmente ya ni sé lo que estoy diciendo, cada vez que estoy taponada de cosas, que no puedo largar, empiezo a decir cualquier cosa.
Pero bueno... así somos las histéricas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario